14 de junio de 2018

Proyecto Mermas en la región CREA Litoral Sur

Características de una iniciativa que busca reducir el porcentaje de pérdidas preñez-destete en los campos de Entre Ríos.

La Comisión de Ganadería de la región CREA Litoral Sur, en alianza con el laboratorio Tecnovax, comenzará este otoño con los tactos y las mediciones preliminares de lo que será una nueva iniciativa de largo plazo: el Proyecto Mermas.

¿El objetivo? Mejorar los resultados económicos de los rodeos de cría de la zona −integrada principalmente por campos de la provincia de Entre Ríos− a través de una reducción del porcentaje de las pérdidas que se producen entre la preñez y el destete.

“En distintas oportunidades hemos relevado y caracterizado la zona, y en esa caracterización identificamos básicamente dos cuestiones significativas: la primera era que si bien la preñez estaba estabilizada en torno al 84%,  el porcentaje de pérdidas que se registraban entre la preñez y el destete era elevado, de alrededor del 10%.  En segundo lugar, hallábamos que ese porcentaje era muy variable: en algunos campos estaba en el 5%, mientras que en otros se acercaba al 18%. Y eso representa una importante pérdida de producción, porque se trata de vacas  que quedan preñadas, pero que al momento del destete no presentan ternero”, advierte Francisco Corte, coordinador de la Comisión de Ganadería de Litoral Sur y asesor del CREA Castelli-General Belgrano.

Tal brecha entre establecimientos de una misma zona e incluso dentro de un mismo grupo fue el disparador para empezar a trabajar en el tema y fue el puntapié inicial del Proyecto Mermas. “Vimos que allí había un margen de mejora”, asegura el técnico.

Origen de las pérdidas

Como dato productivo, Corte señala que esas mermas se producen en un contexto de primer servicio de otoño a los 18-22 meses, que es el adoptado mayormente en la zona. En campos donde el primer servicio se ofrece a los 15 meses, las pérdidas pueden ser aún mayores.

Pero ¿dónde se originan dichas pérdidas? Dejando de lado los abortos naturales, los factores sanitarios, de manejo y ambientales parecen ser las principales causas. “Al momento de realizar la caracterización regional, relevamos la superficie y los ambientes en que se desarrollaba la cría, constituidos principalmente por campo natural de monte, complejo por la variabilidad de la tasa de crecimiento del pasto y por las implicancias que tiene para el manejo”, describe el asesor. “Ese es el recurso disponible. No lo podemos cambiar. Lo que sí podemos hacer es trabajar sobre los aspectos nutricionales, capacitar al personal para que realice un correcto seguimiento de la parición, considerar la genética e identificar la que mejor se adapte a estos ambientes, y ocuparnos de la sanidad, implementando el plan más adecuado. Tenemos que lograr que la producción ganadera en esos sitios sea lo más eficiente posible”.

Gráfico 1. Distribución de la superficie ganadera de la Región Litoral Sur

Metodología

Una vez firmado el convenio, la Comisión de Ganadería de la región Litoral Sur y el laboratorio Tecnovax diseñaron el protocolo por seguir, planteando objetivos generales y específicos, y las líneas de trabajo para alcanzarlos.

A fin de contemplar la heterogeneidad presente en Entre Ríos, se realizó una diferenciación por ambientes trazando una cruz que divide a la provincia en forma horizontal y vertical. Luego, se eligió un establecimiento CREA localizado en cada uno de esos cuadrantes: Gualeguaychú (sur); San Jaime (norte); Maciá (oeste) y Concordia (este). “En esta distribución están representados prácticamente todos los ambientes y rodeos de la región, lo que esperamos responda a numerosas inquietudes”, subraya Francisco Corte.

Establecimientos seleccionados para participar del Proyecto Mermas

  • San Ricardo en Perdices
  • La Mimosa en Maciá
  • Tatutí en San Jaime
  • Ñandubay en Estación Yeruá

La selección realizada no obedeció a la existencia de importantes mermas en esos campos, sino al compromiso de parte de los productores para acompañar el proyecto: “Ellos nos abren las tranqueras de sus establecimientos, muestran sus índices, su plan sanitario y se ponen a disposición para cumplir el protocolo. En algunos casos, el objetivo es reducir las pérdidas, mientras que en otros la finalidad será mantener la estabilidad de los porcentajes de preñez alcanzados”.

Concretamente, se trata de diseñar el plan sanitario que mejor se adecue a cada establecimiento y protocolizar su manejo para despejar el factor sanitario como variable de riesgo. “Cada campo tiene su propio plan, que es puesto sobre la mesa de trabajo para analizarlo y trabajarlo en conjunto entre las empresas, sus veterinarios y el laboratorio”, explica el asesor.

Tecnovax pone a disposición del proyecto un veterinario –que recorrerá los cuatro establecimientos e interactuará con los profesionales de cada empresa– y los productos adicionales que se puedan necesitar. “Los veterinarios de cada firma son una pieza fundamental del Proyecto Mermas; la idea es que ellos estén al frente de esta iniciativa”, asegura el coordinador.

Prevención

Pero ¿qué características tendrá el plan sanitario propuesto? Según explica Corte, se trata ante todo de un plan preventivo. “Uno de los objetivos de base es trabajar sobre un rodeo de vacas sanas, teniendo a la sanidad como una constante que sabemos que funciona, para luego trabajar sobre otras variables”, advierte.

Por esta razón, el punto de partida será analizar y sistematizar la información de cada uno de los establecimientos y realizar un seguimiento exhaustivo del rodeo que permita una mejor planificación del plan sanitario y del control en cada caso.

Contar con un rodeo sano permitirá enfocarse en los factores que impactan negativamente en el porcentaje de pérdidas; por ejemplo, en el manejo y la atención de los animales durante la parición. “No es lo mismo recorrer un campo limpio que un monte, donde es difícil encontrar a las vacas y observar su comportamiento. Esto va de la mano de la capacitación directa del personal. La idea es que el laboratorio no solo atienda cuestiones sanitarias, sino que también los asesores hagan su aporte para lograr un correcto seguimiento de la parición y un buen registro de datos”, señala.

Información zonal

Además de contar con buenos registros, los establecimientos testigo tienen en común el compromiso de sus dueños para mejorar los indicadores reproductivos y aportar información, ya que se espera que las conclusiones del proyecto generen un beneficio para toda la región.

Los primeros resultados surgirán en los próximos meses con el comienzo de los nacimientos. “La información que se vaya generando se hará extensiva a la zona”, señala Corte. “Transmitir los datos también es importante para que más gente se involucre en el proyecto; ya hay otras regiones interesadas: Norte de Santa Fe y Litoral Norte están pensando algo similar, y hace dos años se trabajó con un proyecto parecido a nivel nacional. Nosotros tenemos claro que este es un tema de vital importancia en la zona y queremos empezar a resolverlo lo antes posible”, concluyó.

La nota completa forma parte  de la Revista CREA de junio.

 

 

 

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