13 de marzo de 2019

Productores y exportadores

El caso de ArgenPork

En febrero pasado, la empresa Las Chilcas, integrante del CREA Totoral (región Córdoba Norte), destinó su primera partida de capones al mercado internacional por medio del consorcio exportador ArgenPork

Si bien el consorcio comenzó a exportar en julio de 2017, esta fue la primera vez que Las Chilcas   –el socio más pequeño, con una cantidad total de 500 madres– pudo incorporar su propia producción para conformar la oferta exportable de la organización (que se destina mayormente a Rusia).

“La exportación, además de diversificar nuestra matriz comercial, nos permite restar oferta al mercado interno, lo que contribuye a sostener el precio de nuestro producto”, explica Mario Aguilar Benítez (h), director de Las Chilcas y presidente de la Cámara de Productores Porcinos de Córdoba. “El aspecto más valioso del consorcio es el hecho de haber alcanzado una visión común sobre la base de un consenso”, añade.

ArgenPork está integrado por 20 empresas productoras de cerdos localizadas en seis provincias, entre las cuales se incluyen Cabaña Argentina, El Hinojo, Porcomagro, AGD Alimentos Naturales e Isowean (esta última integrante del CREA Posta Espinillos de la región Sur de Santa Fe).

Gracias al surgimiento de Argenpork, las exportaciones argentinas de carne porcina se multiplicaron casi por siete en apenas dos años. En 2018, la Argentina –según registros oficiales del Indec– exportó 3602 toneladas de carne porcina versus 900 y 524 toneladas en 2017 y 2016, respectivamente. Es decir: el principal exportador argentino de carne porcina no es un grupo frigorífico, sino un consorcio integrado por empresas productoras que emplea servicios industriales para generar diferentes cortes.

Tal crecimiento, si bien es significativo, es mínimo respecto del potencial si se observa la situación presente en Brasil, donde las exportaciones de carne de cerdo sumaron 549.000 toneladas en el año 2018 por un valor total de 1115 millones de dólares FOB, según datos oficiales recopilados por la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA). En el vecino país los productores –a través de cooperativas agroindustriales– también son protagonistas del negocio exportador.

Todos los integrantes del consorcio –independientemente de su escala productiva– se comprometen a destinar, como mínimo, un 7% de su producción al mercado externo. Esto se decidió para asegurar una oferta exportable constante con el propósito de consolidar el negocio con un horizonte de largo plazo.

“Actualmente, es mucho más conveniente vender en el mercado interno que en el externo, pero el compromiso de sostener una oferta exportable mínima permite mantener abiertos los canales comerciales en forma permanente. De esa manera, si en algún momento esa relación se invierte, es decir, si el mercado internacional pasara a ser más conveniente, entonces los integrantes de ArgenPork podrían incrementar el volumen exportable para aprovechar esa oportunidad”, explica Mario.

De hecho, a mediados de 2018, luego de la devaluación del peso pero antes de la implementación de derechos de exportación, la oferta exportable del consorcio se incrementó circunstancialmente debido a que, durante un tiempo, resultó más conveniente el mercado externo que el interno.

La estructura del consorcio es pequeña pero muy eficiente. Cuenta con un gerente general (Guillermo Proietto) y un auxiliar administrativo. Guillermo tiene importante experiencia en comercio exterior de carne vacuna y dispone de los contactos comerciales y conocimientos necesarios para realizar operaciones de comercio exterior de manera directa (sin necesidad de recurrir a un bróker).

ArgenPork exporta parte de los cortes elaborados a Hong Kong. Pero el gran desafío del consorcio –y del país en su conjunto– es la habilitación del mercado de la República Popular China (el gobierno nacional está realizando gestiones para que eso sea una realidad en algún momento).

“La demanda interna de carne porcina viene creciendo en los últimos años y tiene perspectivas de seguir haciéndolo un tiempo más. Pero en algún momento podría llegar a saturarse y ahí es donde los negocios de exportación pasarán a tener un rol clave; se trata, por lo tanto, de un emprendimiento con miras al largo plazo”, concluye Mario.

 

La nota completa forma parte de la edición de marzo de la Revista CREA

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