3 de septiembre de 2020

Análisis más sólidos con datos trazados

Ensayos realizados por los CREA de la región Centro.

La región CREA Centro cuenta a la fecha con casi 600 lotes georreferenciados, de los cuales unos 400 acumulan datos de las últimas cinco campañas agrícolas. “La trazabilidad de los ambientes permite mejorar el análisis de las diferentes variables clave que intervienen en la productividad”, resaltó Pía Bonamico, coordinadora de la Mesa de Intercambio Agrícola de la región CREA Centro, durante una jornada técnica sobre maíz realizada de manera virtual.

Los datos trazados de al menos tres campañas muestran que los sistemas agrícolas que incorporan gramíneas en una proporción del 40-60% del total de cultivos registran en promedio rendimientos de maíz sustancialmente superiores a los planteos con menor nivel de gramíneas.

Datos preliminares de 20 lotes trazados con historia de maní muestran que cuando el cultivo se realiza en una proporción inferior al 20% de la rotación existen probabilidades de evitar penalizaciones posteriores en los rendimientos de maíz.

“La presencia de napa en situaciones de restricciones hídricas parece ser mucho más determinante en la formación de los rendimientos de maíz temprano que tardío en nuestra región”, explicó Pía.

“De todas maneras, para poder hacer un uso efectivo de la napa es necesario partir de un determinado umbral de humedad en el perfil para reducir sustancialmente las probabilidades de fracasar”, añadió.

En la campaña 2019/20 se realizaron 22 ensayos de maíz en los núcleos oeste, norte y sur de la región CREA Centro, de los cuales 17 resultaron válidos. Los datos relevados muestran que una adecuada elección de la genética es muy importante tanto en siembras tempranas como tardías, aunque con una mayor incidencia en este último caso. Además, un mismo híbrido puede posicionarse de manera diferente según la fecha de siembra.

Otra información útil que se desprende de las redes de ensayos comparativos de rendimiento, especialmente cuando se analiza más de una campaña, es el análisis de la interacción genotipo por ambiente a partir del cual se pueden identificar híbridos adaptables a ambientes buenos o regulares, así como materiales estables en diferentes rangos ambientales explorados.

En 2019/20 el equipo de la Mesa de Intercambio Agrícola de la región Centro comenzó a analizar ensayos de maíz realizados por las empresas CREA de la zona para evaluar la respuesta del rendimiento a diferentes densidades y fertilizaciones nitrogenadas, así como la interacción entre ambas variables, con el propósito de mejorar ajustes de manejo por ambiente.

“Los primeros resultados observados son interesantes, pero se requiere generar un volumen mayor de datos para poder elaborar análisis que permitan diseñar prescripciones de manejo”, remarcó Pía.

“La sostenibilidad de los sistemas agrícolas se generar a partir de la suma de decisiones agronómicas correctas a lo largo del tiempo; conocer la variabilidad ambiental de nuestros campos es el primer paso a la hora de planificar planteos exitosos”, concluyó.

Foto. @IDIC____

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